Habitantes de un sector de la ciudad de Pasto, capital de los nariñenses, denunciaron, que están cansados por la cantidad de presencia de los habitantes de calle.
Afirman los afectados que todos los días tienen que convivir con esa mala imagen, específicamente en un parque supuestamente de diversión de los niños, pero nadie puede pasar por esa zona porque lo atracan.
El problema se presenta en un pequeño parque del barrio El Progreso de la Comuna Cinco, suroriente de la ciudad capital que se ubica junto a una bomba de combustible.
“Es bastante difícil pasar por ese parque porque todos los días permanece invadido de habitantes de calle, en su mayoría son de nacionalidad venezolana. Las autoridades no hacen nada por retirar a esas personas que utilizan la zona de recreación como hotel, cama, baño, entre otras. Además, salen malos olores”, indicaron.
Agregaron que ese parque también lo utilizan para repartirse las cosas que roban en otros lugares, así mismo, los productos robados los intercambian con droga como marihuana, cocaína, tusi y basuco. “En horas de la noche arman cambuches. Es decir, este sector es como si no existiera autoridad que haga respetar los espacios públicos”.
La comunidad indicó que están a escasas cuadras del CAI El Potrerillo, pero de nada sirve, porque los habitantes de calle hacen fiesta en el parque. “Siempre se llama a las autoridades, llegan un rato los sacan y a los poquitos minutos la zona está nuevamente llena de habitantes de calle”.
Por el problema de los malos olores, presencia de indigentes, atracos, expendio de droga, basurero y mendicidad, señalan que han bajado las ventas en sus locales comerciales, por lo que afirman que tendrán que cerrar porque no ninguna autoridad las garantiza la seguridad para sus clientes.
“A este parque lleno de indigentes, llegan en motos a vender y a consumir basuco, también se reparten todo lo que roban en otros sectores. Aquí duermen, hacen sus necesidades y hasta se bañan. Todos los días hacen presencia hasta 30 habitantes de calle. La Policía pasa corren a 10 al rato llegan 20”, aseguran los afectados.
Al parque ya no asisten ningún niño o niña a jugar, porque permanece invadido de drogadictos y delincuentes. “Pedimos a las autoridades que nos ayuden a erradicar este problema de raíz. Aquí vivo hace varios años, en este 2026 se aumentó este problema de las drogas, los atracos y el consumo de estupefacientes. Es decir, el parque es un ‘hotel’ abierto porque hacen de todo en presencia de la comunidad, ellos son los dueños de la zona verde”.
“Los malos olores se debe por la cantidad de basuras que dejan abandonado, por animales muertos y alimentos en mal estado. A los vecinos nos toca recoger esos desechos porque nadie viene ayudar. Pedimos a las autoridades del municipio y a la Policía nos ayuden a recuperar este parque”, concluyeron los afectados.
