Un joven es el ejemplo del emprendimiento en la ciudad de Pasto, capital de los nariñenses, que de vender café en las calles pasó hacer un emprendedor que hoy lo tiene en la cima, por su talento, responsabilidad y disciplina.
Señalan que empezó vendiendo café en una bicicleta. Hoy tiene su propia cafetería y escuela de barismo.
Se trata de Freddy Gómez, quien, desde niño, tenía claro que quería dedicar su vida al café. Hecho que con el tiempo lo fue trabajando y en la actualidad está cumpliendo su sueño.
El joven nariñense, dicen que no comenzó con un local, grandes equipos ni una inversión millonaria, sino con su propio esfuerzo recorriendo las calles de la ciudad.
Fuente: Creo en el Agro
Indican que comenzó sobre dos ruedas, recorriendo las calles de Pasto y preparando café de especialidad para quien quisiera detenerse a probarlo. Su americano podía tardar entre 30 y 40 minutos.
Mientras el café se preparaba, Freddy, aprovechaba para hacer algo más importante: conversar, enseñar y crear comunidad alrededor del café, en otras palabras, ir ganando clientela. Así nació Café Sobre Ruedas.
Pero esta historia tiene una particularidad: El café también nace en su propia familia. En la finca La Playa, en el municipio de Imués, sur de Nariño, donde su abuela Rosa, sus tías y su madre cultivan diferentes variedades y procesos que luego llegan a las tazas de ‘Café Sobre Ruedas’.
Del cultivo de la familia, a la bicicleta. De la bicicleta, a la cafetería. Es así que en diciembre de 2024, aquel sueño sobre ruedas llegó a una nueva estación: La Estación, su propia cafetería en la ciudad de Pasto.
Y en 2025 dieron otro paso: crearon la primera escuela independiente de barismo de Pasto. Freddy no solo quería vender café. Quería que Nariño aprendiera a conocer, preparar y valorar el café que produce y producen los nariñenses.
Porque algunas veces un emprendimiento comienza con algo tan sencillo como una bicicleta… y termina convirtiéndose en una forma de honrar toda una familia cafetera.
