El candidato presidencial Iván Cepeda Castro, quien perdió las elecciones por unos pocos votos en la contienda de segunda vuelta del pasado 21 de junio de 2026, afirmó que “se está configurando un gobierno paramilitar”.
Cepeda Castro, dijo que los gobiernos de la extrema derecha han incorporado siempre la violación sistemática de los Derechos Humanos como parte de su ejercicio autoritario.
Lo que hacen es reprimir a sus opositores, realizando en contra de ellos espionajes, judicializados con falsas pruebas y testigos, incluso como fue el caso de la Unión Patriótica, UP, han desatado prácticas de genocidio político.
Así lo dio a conocer el candidato que aceptó ser senador de la República, afirmando que serán la oposición con los demás congresistas elegidos por el Pacto Histórico.
Agregó que, bajo los dos gobiernos de Álvaro Uribe Vélez, no solo se alcanzaron niveles masivos en materia de violación de Derechos Humanos, sino que aparecieron prácticas como los mal llamados ‘falsos positivos’.
“En esos gobiernos se intentó paramilitarizar al Estado controlando el congreso abriéndole paso desde la casa de Nariño a la parapolítica. A eso se le llamó refundar la patria”, indicó Cepeda Castro.
El congresista también acusó al gobierno de Iván Duque Márquez, que intentaron revivir nuevamente los mal llamados ‘falsos positivos’, se practicó nuevamente el espionaje a la oposición y se desataron operaciones criminales contra la protesta social en cabeza del Escuadrón Movil Antidisturbios, Esmad.
Aseguró que, con el nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella, intenta revivir las viejas prácticas de la extrema derecha que atenta contra la vida, la democracia y los derechos del pueblo colombiano.
“Las primeras decisiones es el control del orden público que nos obliga hacer advertencias, sobre los anuncios de los primeros decretos que expedirá. Colombia comienza a tener una configuración de un ‘gobierno paramilitar’, anunciando bloques de búsqueda urbano y primeras líneas de seguridad, son estructuras que estarían integradas por reservistas de las fuerzas militares. Hay que recordar que esas personas no son servidores públicos”, dijo el congresista.
Además, señaló que tampoco esas personas no hacen parte de la Fuerza Pública, es decir no pueden asumir tareas relacionadas con el uso de la fuerza, el monopolio de las armas y el mantenimiento del orden público. Esas competencias pertenecen exclusivamente al Estado y están sometidas al mandato de la Constitución y de números leyes.
La segunda política es la criminalización de la protesta social, que desde el pasado 21 de junio con la complicidad de alcaldes como Fico Gutiuérrez en Medellín o Alejandro Eder en Cali, amenacen una brutal represión contra quienes salgan a las calles a protestar pacíficamente. Con esto desaparecerá la unidad de diálogo y se volverá a crear el Esmad que su único fin es desatar la violencia contra la juventud que alcanzó un récord a la violación de Derechos Humanos.
La tercera política del nuevo gobierno es la creación de megacárceles privadas, donde de la Espriella busca privatizar y paramilitarizar el sistema carcelario. En su programa de gobierno dice, “construiremos 10 megacárceles aisladas y privadas con la participación y financiación de recursos privados y de actores internacionales mediante concesiones otorgadas por el gobierno colombiano. Los privados asumirán la administración de estos establecimientos donde se hará un nuevo cuerpo nacional de prisión que se sustituirá al Inpec que será integrado por veteranos y reservistas”.
Ante los anuncios del programa de gobierno del elector presidente de la extrema derecha, Cepeda Castro quien será la oposición ha llamado a la Desobediencia Civil de carácter pacífico.
Finalmente, el congresista hizo un llamado a la Defensoría del Pueblo, ONU y demás organismos de Derechos Humanos a que informen con rigurosidad las actuaciones de Abelardo de la Espriella.
