Ante el mensaje con palabras negativas de un docente contra la senadora Sandra Chindoy, oriunda del municipio de Sibundoy, Alto Putumayo, las autoridades indígenas se pronunciaron a través de un comunicado rechazando las palabras de insulto.
Esto dice el comunicado:
Las autoridades indígenas de los Resguardos Inga de Santiago e Inga de San Andrés, del municipio de Santiago, departamento del Putumayo, en representación de nuestros pueblos y territorios ancestrales, manifestamos públicamente nuestro firme y categórico rechazo a las expresiones ofensivas, discriminatorias, racistas y estigmatizantes dirigidas contra la senadora de la República SANDRA CHINDOY, mujer indígena del pueblo Kamëntsá y representante de nuestros pueblos.
Los hechos se originaron a partir de una publicación realizada por la senadora en su cuenta de Facebook, mediante la cual, frente a la emergencia ocasionada por el reciente desastre natural, hizo un llamado a la solidaridad y exigió atención inmediata para las familias y comunidades afectadas. En respuesta a dicha publicación, el señor Omar Jair Portilla Maya, desde su cuenta personal en la plataforma Facebook, realizó expresiones ofensivas y descalificadoras dirigidas contra la senadora, haciendo referencia de manera peyorativa a su condición de mujer indígena.
Para nuestras autoridades, no se trata simplemente de una diferencia de opinión política. Resulta especialmente grave que, en el marco de una discusión pública, se utilice la pertenencia étnica de una mujer como mecanismo de insulto, humillación o descalificación. Las mujeres indígenas somos sujetas de derechos. Nuestra identidad, cultura, origen y pertenencia a nuestros pueblos no pueden ser utilizados para agredirnos, silenciarnos, estigmatizarnos o menospreciarnos. Nuestra voz merece el mismo respeto que cualquier otra voz en la sociedad colombiana, y nuestra condición de mujeres indígenas no puede ser utilizada para desconocer nuestra dignidad ni nuestro derecho a participar en la vida pública y política del país.
Nuestra preocupación adquiere una dimensión particular teniendo en cuenta que, según la información conocida por nuestras autoridades, el señor Omar Jair Portilla Maya reside en territorio ancestral de nuestros pueblos indígenas y desempeña funciones en la Alcaldía Municipal de Santiago relacionadas con la formación deportiva de niños, niñas y jóvenes, entre quienes también se encuentran integrantes de nuestras comunidades indígenas.
No pretendemos confundir sus expresiones personales con una posición institucional de la Administración Municipal. Sin embargo, consideramos necesario hacer un llamado a la responsabilidad y al respeto que deben prevalecer en todos los espacios donde se desarrollan procesos de formación y acompañamiento de nuestros niños, niñas y jóvenes.
Quienes participan en estos procesos tienen la responsabilidad de contribuir a la construcción de espacios seguros, incluyentes, respetuosos de la diversidad étnica y cultural y libres de cualquier forma de discriminación.
Nuestros niños, niñas y jóvenes indígenas merecen crecer y formarse en ambientes donde su identidad sea motivo de orgullo y respeto, y no de estigmatización.
Desde nuestros territorios hacemos un llamado fraterno a las organizaciones de mujeres, organizaciones indígenas, organizaciones sociales, colectivos de defensa de los derechos humanos, defensoras y defensores de derechos humanos, para que unan sus voces a este rechazo.
Hoy levantamos nuestra voz por una mujer indígena, pero nuestro llamado es por todas las mujeres. No podemos normalizar que una mujer sea insultada, humillada o estigmatizada por su origen, su identidad o su pertenencia étnica. La defensa de la dignidad de las mujeres indígenas debe ser una causa colectiva.
Solicitamos respetuosamente a las instituciones competentes y a la Alcaldía Municipal de Santiago, dentro del marco de sus funciones y respetando las garantías del debido proceso: Promover y garantizar espacios institucionales y deportivos libres de racismo, discriminación y estigmatización, fortalecer procesos de formación en respeto, convivencia, derechos humanos e interculturalidad, especialmente con niños, niñas y jóvenes, garantizar el respeto por la diversidad étnica y cultural de los pueblos indígenas presentes en el territorio y valorar, dentro del ámbito de sus competencias, los hechos aquí señalados y adoptar las medidas que correspondan, si a ello hubiere lugar.
Por tanto, EXIGIMOS Y REITERAMOS
* Respeto irrestricto por la dignidad de las mujeres indígenas.
* Rechazo absoluto a toda forma de racismo, discriminación y estigmatización étnica.
* Respeto por la participación política y pública de las mujeres indígenas.
* Cero tolerancias frente a expresiones que pretendan humillar, silenciar o descalificar a una mujer por su identidad étnica.
* Atención oportuna, integral y diferencial a las comunidades y familias afectadas por la emergencia y el desastre natural.
Invitamos a todas las organizaciones y sectores comprometidos con la defensa de los derechos de las mujeres y de los pueblos indígenas a sumarse a este pronunciamiento y manifestar públicamente su rechazo a cualquier forma de discriminación y estigmatización.
Las autoridades indígenas de los Resguardos Inga de Santiago e Inga de San Andrés continuaremos defendiendo la dignidad de nuestras mujeres, nuestros pueblos, nuestra identidad cultural y nuestros territorios.
¡SER MUJER INDÍGENA NO ES UN INSULTO!
¡RESPETO, DIGNIDAD Y UNA VIDA LIBRE DE VIOLENCIAS PARA TODAS LAS MUJERES!
