Un hombre capturado, durante años burló a la justicia, cambió de nombre, cruzó fronteras y construyó una nueva vida lejos de las cárceles que lo esperaban en su país de Ecuador.
De acuerdo a las investigaciones, el hombre se movía con documentos legales, vivía rodeado de lujos y pasó inadvertido mientras era uno de los fugitivos más buscados por Interpol.
La articulación de las autoridades binacionales le siguieron la pista y finalmente su recorrido terminó en la ciudad de Barranquilla, donde fue capturado el más buscado en Ecuador, Galo Javier Suárez Román, conocido con el alias ‘Gato Negro’, señalado como uno de los máximos cabecillas de la organización criminal ecuatoriana ‘Los Tiguerones’.
El operativo fue ejecutado por unidades de la Dijín e Interpol en el norte de la capital del Atlántico, en una acción coordinada con las autoridades ecuatorianas y agencias internacionales que seguían su rastro desde hacía varios años.
El hoy detenido mantenía escondido en Barranquilla, con una nueva identidad para desaparecer y burlar a las autoridades de los dos países, pero su reinado terminó y deberá responder a las autoridades de su país ecuatoriano.
Las investigaciones establecieron que el presunto delincuente había construido una fachada completa para permanecer oculto en Colombia, de donde al parecer seguía delinquiendo.
Según las autoridades, utilizaba la identidad de Jonathan Miguel Rueda Sánchez, nombre con el que presuntamente logró tramitar documentación oficial y desenvolverse sin despertar sospechas en Barranquilla.
El hallazgo que más inquietó a los investigadores fue que, utilizando esa identidad, habría obtenido permisos para portar armas y un carné como escolta expedido por una empresa de vigilancia en Bogotá, situación que abrió interrogantes sobre los controles aplicados para expedir este tipo de acreditaciones.
Ahora, tendrá que responder a las autoridades de Ecuador luego de que sea entregado por Migración Colombia en el Puente Internacional Rumichaca.
