Los hechos de violencia no cesan y el turno fue para una menor de edad que le quitaron la vida con tanta sevicia, luego de que la acusaran de ser informante y colaboradora de una banda delincuencial.
Los criminales inicialmente hicieron una grabación con la menor de 16 años bajo amenazas confesando palabras que fueron puestas por los delincuentes y luego le cegaron la vida con impactos por arma de fuego.
No contentos con quitarle la vida, los autores del homicidio la decapitaron y dejaron su cabeza dentro de una bolsa negra acompañado de un panfleto. Hecho que fue repudiado por la comunidad.
“Esto me pasa por regalona”, es la frase que se escucha en una grabación que circula en redes sociales y muestra a una adolescente identificada como Leslibeth Anahí García Farías, de 16 años, aparentemente bajo amenazas con un arma de fuego.
El video se ha convertido en un nuevo elemento alrededor de este caso, aunque su autenticidad y contexto no han sido confirmados oficialmente por las autoridades que avanzan en las investigaciones.
La difusión de estas imágenes vuelve a poner atención sobre el asesinato que conmocionó a Pasaje, una zona ubicada en Ecuador. Los hechos ocurrieron en la mañana del pasado sábado 24 de octubre de 2026, cerca de las 7:00 de la mañana, donde inicialmente fue encontrada la cabeza de la menor dentro de una funda negra, en los exteriores del coliseo César Fadul, ubicado en las calles Galo García, en el cantón Pasaje, provincia de Oro, Ecuador.
Junto a los restos había un panfleto que decía “Sapos y radares así van a terminar”, amenazas dirigidas a supuestos informantes de grupos delictivos. Este mensaje podría ser una pista para los investigadores, que deberán determinar si existe una relación entre su contenido y el crimen.
Además, en plataformas digitales circula un audio que contendría referencias a un supuesto plan contra otra persona. Hasta ahora, tampoco se ha verificado su origen ni se ha establecido oficialmente que esté relacionado con la muerte de la adolescente.
El caso sigue sin respuestas públicas sobre los responsables y el paradero del resto del cuerpo. Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades deberán verificar los materiales difundidos y reconstruir las circunstancias que terminaron con la vida de Leslibeth, quien tenía apenas 16 años
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