Cuatro personas que fueron sacadas de su vivienda días anteriores por integrantes de un grupo armado, en las últimas horas fueron halladas sin vida. Hecho que tiene consternada a las familias y a toda una vereda.
La espera terminó de la peor manera, porque las 4 personas los hallaron sin vida. Durante varios días, familiares y conocidos mantuvieron la esperanza de encontrar con vida a Efraín de Jesús Botero Mejía, el campesino que permanecía desaparecido desde la incursión de un grupo armado que sembró temor en una tranquila zona rural.
Mientras pasaban las horas y las noticias eran cada vez más desalentadoras, sus seres queridos se aferraban a la posibilidad de recibir una llamada, una señal o cualquier información que les permitiera creer que aún regresaría a casa sanos y salvos.
Sin embargo, este lunes 8 de junio de 2026, las autoridades confirmaron el hallazgo de un cuerpo sin vida, poniendo fin a una búsqueda marcada por la incertidumbre y el dolor. El homicidio fue atribuido a las disidencias de alias ‘Calarcà’.
La historia comenzó días atrás, cuando cerca de 15 hombres armados llegaron hasta dos viviendas campesinas en una apartada vereda del municipio de Remedios, departamento de Antioquia.
Según las investigaciones preliminares, los desconocidos ubicaron las casas donde residían Efraín de Jesús Botero Mejía y su esposa, Rocío Silva, junto a una pareja de trabajadores que laboraba para ellos.
En medio de la tensión que se apoderó del lugar, los ocupantes fueron obligados a abandonar sus hogares y posteriormente fueron llevados hacia un rumbo desconocido.
Detrás de ellos quedaron las viviendas envueltas en llamas y una comunidad sumida en el desconcierto, sin entender por qué sus vecinos habían sido sacados de aquella manera.
Con el pasar de las horas comenzaron a conocerse noticias que aumentaron la preocupación de familiares y habitantes de la zona. Primero fueron encontrados Rocío Silva y los dos trabajadores, mientras que de Efraín no había rastro alguno.
Finalmente, este lunes se confirmó el hallazgo de Botero Mejía, cerrando uno de los capítulos más dolorosos que ha vivido recientemente esta comunidad campesina.
De acuerdo con la información entregada por las autoridades, el hecho sería atribuido a alias Jhon Fiera, señalado cabecilla del frente 4 de las disidencias de las Farc, estructura que haría parte de la facción conocida como ‘Calarcá’.
