En este tiempo electoral tanto a nivel local, regional y nacional, los candidatos se han dedicado a denigrar de los demás aspirantes, como dijo, mi abuela, “sacándose los trapitos al sol”.
Son poquitos los aspirantes al Senado y Cámara, que por lo menos tienen claro a que van hacer cuando lleguen al congreso. Algunos van en defensa del pueblo, otros de los empresarios y del Estado.
En la actualidad, la gente del común ya no come cuento de los políticos tradicionales, menos de los nuevos, señalando que los candidatos que quieren seguir en el poder solo sacan leyes para beneficio propio porque se han convertido empresarios, mientras que los nuevos llegan al poder y se venden al mejor postor como pasó con los congresistas Miguel Polo, Jhonatan Pulido más conocido como Jp Hernández, entre otros.
Hoy el pueblo tiene para escoger a los buenos candidatos que luchen por el país, que saquen proyectos de ley que valgan la pena, pero hasta el momento no hay claridad de los aspirantes que hacen campañas para Senado y Cámara, porque se han dedicado hablar mal de los demás.
Ingresar en las redes sociales, se encuentra calumnias, habladurías, ataques e insultos, es decir no hay claridad en sus campañas, algunos candidatos aún mantienen la misma retórica de hace 4 años, mientras que los nuevos aspirantes siguen con los ataques a sus contrincantes.
Las campañas de hoy, no son transparentes ni de propuestas sino se han convertido en un tema de ataques, y los ingenuos aplauden esos discursos de calumnias, cosa que no debería ser así, sino de exigir a los aspirantes sus planes de trabajo que llegarían a desarrollar de ser congresistas.
Esa pelea de los candidatos parece más que es una luchan por los 50 millones de salario, debería ser lo contrario, que esas discusiones sean competencias de buenas propuestas para el desarrollo de sus regiones y del país.
Como no hay claridad de los aspirantes al congreso, el pueblo los ha tomado como en tono de burla, sin embargo, algunos los defienden y otros los apoyan. Pero el tema es bastante complejo porque las campañas políticas se han dedicado a denigrar. Las redes sociales se prestan y aguantan todo los insultos y humillaciones entre candidatos, estas peleas tienen un objetivo y cazar o pescar votos porque el tiempo se les va terminando. Es decir, las campañas de hoy ya no son de propuestas o de proyecto sino de insultos.
